Al trigo hoy no le cierran los números
El conflicto de Medio Oriente generó aumentos de costos en fertilizantes y gasoil que ponen en jaque la renta del cultivo. Un planteo típico en un campo de la zona, de mantenerse el actual escenario, tiene un rinde de indiferencia de 5.100 kilos por hectárea, contra una media histórica regional que ronda los 4.500
Mientras finaliza la cosecha de girasol y se espera por el arranque de la de soja y maíz, los ojos ya empiezan a ponerse en la campaña 2026/27, y el Excel es el que se lleva todas las miradas. Porque hoy al trigo lejos están de cerrarle los números.
Si ya los últimos años la rentabilidad del cereal había sido corta, el escenario actual con la continuidad del conflicto de Medio Oriente, los márgenes hoy están decididamente en jaque. El aumento de los costos de los insumos, los fertilizantes y el gasoil, ubican el rinde de indiferencia en un campo de la zona, con un planteo promedio, en más de 5.000 kilos por hectárea. Una cifra que está por muy por encima de los rendimientos de los últimos años, y entendiendo que los súper rindes del ciclo pasado fueron una excepción a la regla.
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“La realidad es que hoy tenemos un rinde de indiferencia muy alto para salir hechos. Si bien en las últimas semanas ese número no cambió tanto pese a la suba de los insumos, porque el precio del trigo pasó de 200 a 215/220 dólares, está en un nivel que resulta difícil de alcanzar, en torno a los 5.000 kilos”, explica Alex Vejrup, gerente de la Cooperativa Rural Alfa.
El Ingeniero Carlos María Mendiberri, asesor agronómico de la Cooperativa de Cascallares, recorre el mismo camino. “Con los números actuales, la fina no es muy seductora. Los rindes de indiferencia son altos”, dice.
Y pone la lupa en el aumento de los insumos: “La fina es la más afectada por la situación que se está viviendo, por la participación de los fertilizantes y por la proximidad de la siembra. Hoy tenés un costo de 90 u$s/ha en fertilizante (diamónico) a la siembra y 190 u$s/ha en urea después”.
El Ingeniero compara los precios respecto a febrero, antes del inicio del conflicto, para dimensionar la situación. “Hoy estamos gastando 25% más en urea y 10% en fertilizante respecto a antes de la guerra”.
Entonces, está claro que para los cultivos de invierno el panorama no resulta alentador. Y explica que ante este escenario la estrategia será más selectiva: “Vamos a hacer fina en los mejores lotes y siempre pensando en un cultivo de segunda para cerrar los números”.
El Excel de Vejrup muestra que en este escenario complicado, no serán muchos los que podrán lograr que los números del trigo de en verde. Según sus cálculos, se necesitan hoy entre 4990 y 5020 kilos por hectárea para cubrir costos, un nivel elevado si se lo compara con los resultados de las últimas campañas en la región. “Si bien la última cosecha fue muy buena en general, hay que pensar lo que fue el promedio de rinde de las cuatro o cinco anteriores, en las que tuvimos rindes de 2.500, 3.000 o 3.500 kilos”, advierte.
La estimación del rinde de indiferencia, el gerente de la Cooperativa Alfa lo realizó en base a un planteo técnico promedio para esta zona, en campo arrendado, con un rinde esperado de 4500 kilos por hectárea, en sintonía con los promedios recientes.
“La suba del precio del trigo compensó en parte el aumento de los costos, que rondaron los 100 dólares, por lo que el rinde de indiferencia casi no varió”, indica Alex. Aunque advierte que el financiamiento empieza a pesar cada vez más: “Hoy no es lo mismo financiar un fertilizante de 600 dólares que uno de 1000; eso te eleva el costo en dólares”.
En estos días los productores comenzarán a tener que definir si mantienen el plan de rotación que tenían planificado o deciden modificarlo. La actualidad va en detrimento del trigo, y en caso de buscar mantener el área de fina, la cebada aparece como la mejor alternativa. Puede tener costos similares, pero libera antes el lote para sembrar una soja de segunda, o un girasol, y así buscar que el doble cultivo mejore la ecuación económica.
En este sentido, Diego Pasi, analista de granos de AZ-Group, explicó en declaraciones al diario La Nación que en zonas como Tandil el trigo por sí solo está muy ajustado y, con rindes promedio, apenas cubre costos. En ese contexto, el resultado del planteo depende en gran medida del esquema de doble cultivo. “La variable es la soja de segunda. Es lo que termina explicando el margen”, señaló.
En el norte bonaerense, donde los rindes de soja de segunda pueden ubicarse entre 2.500 y 3.000 kilos por hectárea, la ecuación mejora, pero en el sur el riesgo es mayor y el negocio se vuelve más incierto.
Pasi coincidió en que “probablemente el área de trigo caiga; no será una caída enorme, pero algo va a caer si no hay una mejora importante en los precios”.
Está planteado un inicio de campaña fina complejo, con mucha incertidumbre además sobre qué ocurrirá con los costos si el conflicto en Medio Oriente se extiende en el tiempo. En este contexto, el clima es el único que trae buenas noticias. Las lluvias que se han registrado en la zona desde marzo recargaron los perfiles y los suelos tendrán humedad para el arranque.
FUENTE: https://www.lavozdelpueblo.com.ar/al-trigo-hoy-no-le-cierran-los-numeros