Cambio rotundo en el agro: la decisión que puede sumar más de 500 kilos por hectárea en un año histórico para el trigo
Joel Suvirada de Amauta analizó el escenario del trigo, destacó el rol de la tecnología para cerrar brechas productivas y repasó los 10 años de trayectoria de la compañía
La campaña de trigo avanza con buenas perspectivas y, según la visión de Amauta, el escenario actual ofrece una oportunidad para que los productores apuesten a una mayor inversión tecnológica. Para Joel Suvirada, director comercial de la compañía, las condiciones agronómicas son favorables y permiten pensar en una campaña con alto potencial productivo.
Trigo y la propuesta de Amauta
“Si miramos el promedio de los últimos cinco años agronómicamente es el mejor momento en cómo la estamos arrancando desde la oferta de agua”, señaló. Además, destacó que los pronósticos climáticos anticipan un año de El Niño, una condición que suele traducirse en mayores rendimientos para el cereal.
Sin embargo, consideró que para aprovechar ese potencial todavía hay una materia pendiente en el sistema productivo argentino: la nutrición de los cultivos. “Desde Amauta creemos que la llave es la nutrición de su cultivo”, afirmó.
Suvirada explicó que el rendimiento y la calidad son el resultado de múltiples factores. El ambiente y la genética tienen un rol central, pero la nutrición permite acompañar y potenciar esas variables para acercarse al rendimiento potencial.
En este sentido, sostuvo que el productor hoy vuelve a poner el foco en las decisiones agronómicas. A diferencia de años anteriores, cuando el margen muchas veces se construía a partir de herramientas financieras, actualmente las consultas están cada vez más vinculadas con estrategias productivas. “La nutrición es la herramienta para poder capturar ese margen a través del rendimiento”, remarcó.
Una estrategia integral para el cultivo
El director comercial de Amauta destacó que las decisiones vinculadas a la nutrición son cada vez más complejas y requieren un análisis más amplio que el tradicional enfoque sobre nitrógeno y fósforo.
“Hace mucho tiempo que venimos hablando básicamente de nitrógeno y fósforo, y nos estamos olvidando de un montón de cosas más. Hablar de nutrición no es hablar de un solo nutriente”, señaló.
Con esa premisa, la compañía lanzó este año “Sabio Trigo”, un programa integral de nutrición diseñado para acompañar al cultivo durante todo su ciclo.
La propuesta combina diferentes herramientas de la empresa, desde microgranulados con zinc y ácidos húmicos hasta productos enfocados en nitrógeno, azufre, calcio y magnesio, además de aplicaciones foliares con bioestimulantes para las etapas finales del cultivo.
Según explicó Suvirada, el objetivo es construir rendimiento a partir de una estrategia integral y ajustada a las necesidades de cada lote.
Más kilos y mejor retorno
Desde Amauta aseguran que la propuesta permite obtener respuestas productivas superiores respecto de esquemas tradicionales de fertilización.
De acuerdo con los datos compartidos por la empresa, la estrategia puede aportar alrededor de 500 kilos por hectárea adicionales frente a manejos convencionales. La inversión requerida representa aproximadamente 25 dólares más por hectárea respecto de una estrategia tradicional.
Al comparar esa inversión con el incremento de rendimiento esperado, Suvirada destacó que la relación económica resulta favorable para el productor y que el diferencial puede representar una mejora significativa cuando se analiza a escala de establecimiento.
Además, consideró que el contexto actual puede favorecer una mayor adopción tecnológica. “Si tenés el agua resuelta y tenés una previsión de que la retención no va a estar, el productor va a invertir en tecnologías”, sostuvo.