Del campo argentino al mundo: una de las principales cooperativas agrícolas del país consolida su liderazgo global en el mercado de legumbres
Agricultores Federados Argentinos (AFA) no solo acopia granos: traza cada semilla, abre mercados en Asia, Europa y Latinoamérica, convirtiendo al productor asociado en protagonista de una cadena de valor que llega a más de 40 países.
04/05/2026 11:49
En el corazón de la llanura pampeana, a la vera de Rueda —un pequeño poblado santafesino que pocos mapas turísticos recogen pero que figura en los registros comerciales de cuatro continentes— se procesa silenciosamente uno de los modelos cooperativos más robustos de América Latina. Allí, Agricultores Federados Argentinos (AFA) no solo clasifica y embolsa arvejas, garbanzos o lentejas: construye cadenas de confianza entre el surco y el consumidor final, con una vocación exportadora que acaba de poner la mira en el mercado chino.
La cooperativa, que integra a más de 16.000 productores, lleva quince años siendo el principal exportador de arvejas de la Argentina. Un liderazgo que no nació por inercia, sino de una apuesta deliberada por el agregado de valor, la certificación internacional y un modelo de relacionamiento con el productor que va mucho más allá del acopio.
Propuesta de valor: semilla, asistencia y precio garantizado
El núcleo del modelo es la Unidad de Productos Especiales, que gestiona arvejas verdes y amarillas, garbanzos, lentejas, porotos y maíz pisingallo y colorado bajo una «propuesta agronómica integral»: el productor recibe insumos, semillas certificadas y asistencia técnica. A cambio, AFA garantiza la compra con herramientas como fijaciones de precio forward, libre almacenamiento y canjes a cosecha.
El resultado es una red que reduce la incertidumbre frente a mercados volátiles y garantiza volúmenes, uniformidad y trazabilidad total. «La trazabilidad es nuestra principal credencial ante la industria alimentaria global», destaca Juan Pablo Volkart, coordinador comercial de Productos Especiales.
Rueda: una planta con proyección global
La planta de Rueda, provincia de Santa Fe, opera como puerta de salida hacia más de cuarenta países, respaldada por certificaciones internacionales de inocuidad y seguridad alimentaria. El destino más reciente y prometedor es China, un mercado que ha incrementado su demanda de proteínas vegetales sudamericanas y que exige superar barreras fitosanitarias y de homologación que durante años mantuvieron a muchos proveedores latinoamericanos en el margen.
Que AFA haya avanzado en ese sentido refleja tanto la solvencia técnica de su operación como la visión de una conducción que entiende que el crecimiento cooperativo, hoy, se juega también en el gigante asiático.
Actor clave en el mapa agroalimentario de la región
En el contexto latinoamericano, AFA se posiciona como uno de los actores agroalimentarios más relevantes de la región: no solo por escala, sino por la combinación de integración vertical, base social cooperativa y acceso a mercados exigentes.
La hoja de ruta apunta a ampliar la red de originación y la paleta de productos, apostando a la diversificación en legumbres como alternativa agronómica ante mercados globales en expansión. Para sus más de 16.000 productores, ese horizonte significa más opciones productivas, mayor previsibilidad de ingresos y el respaldo de una institución con presencia en cuatro continentes.